El mayor interés del hombre: la agronomía

Podríamos realizar una oración a san miguel si somos fervientes creyentes, pero el único enemigo que tenemos alrededor del mundo somos nosotros mismos. El hombre se ha encargado en los tiempos modernos de hacer presencia en el mundo solo para convertir a la naturaleza en su objeto, que solo le es útil para realizar innumerables cálculos científicos. existe una idea generalizada, en la que el hombre debe, a través de su ciencia y su técnica, apropiarse de la naturaleza, para dominarla y además ponerla a su servicio.

En nuestros tiempos, se considera a la producción de alimentos solo en términos de negocio, y por ende, a la tierra como una mercancía cuya denominación es “bienes raíces”. En tal sentido, el suelo se percibe como un “recurso natural”, mientras que los alimentos son un valor de cambio comprado y vendido de manera impersonal gracias a un medio denominado “dinero”.

La sociedad moderna, estima que la intervención del hombre en la naturaleza ha pasado a ser depredadora, por lo que se considera que se ha perdido la naturalidad de la naturaleza donde el hombre debe sostener una relación vital y también debe ser capaz de habitarla de una manera poética. La agricultura de la modernidad cuenta con implicaciones económicas, sociales y ambientales, pues se trata de una forma de cultura, en consecuencia, la producción de alimentos se muestra como un fenómeno social y cultural solo reservado para el hombre.

En nuestros días, se considera a la agricultura como una bifurcación de la industria, del mismo modo que lo es por ejemplo, la producción de automóviles. Por esta razón, los factores naturales suelen ser vistos como un objeto de especulación dentro de los mercados futuros, pero también dentro de los intermediarios que tienen cabida en el tránsito del camino del terreno agrícola hasta que ocurre la venta al menudeo. De esta manera, a nivel global se generan nuevos fenómenos que no tenemos la capacidad de priorizar, pero que indudablemente implica una especie de colonialismo. Las grandes multinacionales en conjunto con los países se dedican a comprar miles y miles de hectáreas de tierra en los distintos continentes. Una referencia de ello con Corea del Sur, Arabia Saudita, Kuwait quienes se dedican a comprar en África; Brasil recientemente adquirió el uso de 80 millones de hectáreas en Mozambique.

¿Colonialismo?

De alguna forma, tal situación se trata de una especie de colonialismo sin Estado, un colonialismo que cuenta con distintas maneras de dominación, las cuales involucran el control territorial y la ocupación. Esta es una ocupación a manos de multinacionales y también de Estados cuyo objetivo no es entrar con poder de soberanía, sino de ser propietarios de extensas hectáreas y de grandes cantidades de tierra dentro de otros países. ¿Pero de qué se trata todo esto? Algunos de estos países se dedican a comprar tierras no solo para producir, sino con el objetivo de contar con una inversión para el futuro, por que se muestra claramente que los precios de los productos subirán debido a la especulación financiera, de modo que hay que invertir en tierras, que además pueden ser empleadas para la alimentación de las personas, es decir, una reserva alimentaria, como lo hace Corea del Sur, o bien para producir los diversos agrocombustibles, como es el caso de Brasil.