La pandemia del COVID-19 y su repercusión económica en el medio odontológico

No solo se trata de un impacto en la salud el que ha ocasionado la pandemia por COVID-19, sino que la economía a nivel global se ha visto mermada, lo que ha afectado de mayor manera a los países subdesarrollados. En relación con los daños ocasionados en las finanzas de los profesionales de la salud, podemos encontrar ciertos efectos que derivan de la pandemia, y estos tienen una fuerte repercusión en la economía de todos los trabajadores a nivel mundial, no siendo el ámbito odontológico una excepción, asegura experto dentista barcelona.

El impacto económico afectó la economía de los odontólogos tanto de práctica pública como privada, en consecuencia, la toma de decisiones en el medio odontológico debe contemplar un uso equilibrado de los recursos financieros.

La reciente aparición del síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2) y su asociación con determinadas comorbilidades, generó en la comunidad internacional un impacto a nivel de salud pública debido a la cantidad de muertes, que tan solo hasta febrero de este año registraba más de 75 millones de casos confirmados y más de 1 millón 690 mil muertes a nivel mundial, de acuerdo a los datos suministrados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En el caso de México, existen más de 1 millón 300 mil casos que han sido confirmados y más de 117 mil muertes; mientras que Perú se señala que se ha registrado más de 1 millón y 37 mil, respectivamente. Como era de esperarse, dichos datos epidemiológicos no sólo han llegado a generar un impacto negativo en la salud, sino también en la economía a nivel global.

Es importante mencionar que los odontólogos cuentan como una población que puede sufrir un máximo riesgo de contagio, además de que se han visto enfrentados a la posibilidad de que los pacientes no acudan a sus consultas por el temor a contagiarse dentro del consultorio, aseguran profesionales dentistas centro bcn. Por si fuera poco, los ingresos económicos tanto del odontólogo como de los pacientes, se han visto mermados debido a los efectos negativos que han sido causados por esta pandemia.

Desde el momento en que se dio el brote inicial del virus en 2019, extendiéndose por todo el mundo, este ha llegado a ser el mayor desafío de salud pública que se ha vivido durante las últimas décadas. Es por por ello que la OMS llegó a clasificarlo como una pandemia a nivel global desde el 11 de marzo del 2020.

Debido a los alarmantes niveles de propagación y su gravedad, se ha enfatizado en que resulta de suma importancia reforzar las medidas preventivas a fin de evitar que pueda diseminarse a un nivel más masivo, no siendo así con las medidas económicas en un principio.

Estas son generalidades que resultan importantes a fin de que el profesional de la salud cuente con el conocimiento necesario en relación con dicha enfermedad, y con ello se logre comprender que la pandemia COVID-19 debe ser entendida como una problemática de salud pública, más no, sólo como una enfermedad respiratoria aislada.

Así mismo, el odontólogo viene a jugar un rol sumamente importante en la prevención de la enfermedad, pero también un papel fundamental dentro de la sinergia de la salud con el impacto económico que la misma genera si un paciente se llega a enfermar de forma grave.